Intercambios en colegios benedictinos de Inglaterra y Estados Unidos: postulaciones abiertas Aquí
Francisca Miranda S. y Paola González C., son profesoras de Inglés con una vocación profunda y muy comprometidas con la formación integral de sus alumnos, más allá de la asignatura específica que enseñan. Acaban de egresar –con nota 7,0 en su defensa de tesis– del Magíster en Fundamentos y Estrategias para la Consolidación de la Comunidad Educativa de la USS, un programa basado en la visión del humanismo cristiano de la persona y el bien común.
¿Qué herramientas nuevas o innovadoras conocieron y cómo pueden aportar al aprendizaje de los alumnos?
Una de las herramientas conceptuales más poderosas que adquirimos fue la visión de la escuela como una verdadera comunidad de aprendizaje y propósito, donde el aprendizaje del alumno no es un acto individual, sino un resultado de la cohesión y la identidad institucional.
¿Qué te motivó a ser profesora de Inglés y qué es lo que más te gusta de este trabajo?
Paola: El inglés es una herramienta muy poderosa que abre puertas a culturas, conocimientos y personas que de otra forma serían inaccesibles. Lo que más me gusta de mi trabajo es desarrollar el poder creativo que el idioma les da a mis alumnos para comunicarse y expresarse, y, especialmente, la conexión profunda que se genera. Más allá de enseñar un idioma, mi labor es formar personas integrales, acompañándolos a lo largo de su proceso de crecimiento y aprendizaje –que también disfruto recorrer junto al equipo de Inglés.
Francisca: Fue una decisión que tomé muy iluminada por una amiga que me ayudó a darme cuenta de que ser profesora está en mi ADN. Elegí Inglés porque es mi área de expertise y porque es una herramienta fascinante que te permite conocer y entender otras realidades. De mi labor, me fascina el trabajo directo en aula, con los niños. Uno va sembrando semillas que ve crecer en el camino. Ver esa huella, no solo en los aprendizajes de los niños sino también en su persona, es maravilloso y muy reconfortante.
¿Cuándo llegaste al CSB y qué ha sido para tí ser parte de esta comunidad?
Paola: Llegué en 2012, haciendo clases en enseñanza media. Esta experiencia me formó profundamente y aprendí mucho de los profesores de media. Ser parte de esta comunidad ha sido un camino de crecimiento constante, no solo profesional como profesora y coordinadora de Inglés, sino también personal y espiritual. He podido evolucionar e impactar de manera integral a mis estudiantes.
Francisca: Llegué en 2017. Ha sido un camino muy lindo, en el que me reencanté con mi vocación y he encontrado muchos espacios de crecimiento profesional y personal. Ha sido muy enriquecedor y maravilloso, gracias a la comunidad de colaboración y amistad que hemos formado. Este trabajo me ha dado la oportunidad de conectar con Dios y ayudar a otros a tener esa conexión.
¿Con qué característica benedictina te identificas?
Paola: Me identifico profundamente con la estabilidad, la responsabilidad y el servicio misionero. La estabilidad, manifestada en mis años de dedicación al CSB, es la base que me permite vivir la Responsabilidad, que implica no solo cumplir con mis deberes, sino ayudar de manera proactiva a quienes lo necesitan. El servicio misionero, lo vivo desde la convicción de que la enseñanza de un idioma es un servicio que transforma vidas y contribuye a la formación integral de la comunidad.
Francisca: El servicio misionero, ya que mis papás siempre nos han inculcado como familia servir y valorar a los demás, pensando en cómo aportar desde mi singularidad al crecimiento y la vida comunitaria. También la acogida y poner el foco en crear una identidad de comunidad, preocuparme por el otro y ver siempre qué puedo hacer por mi prójimo para poderle hacer sentir como en casa. Finalmente, el sentido del orden y la responsabilidad. En mi casa dicen que “el orden conduce a Dios” y, ciertamente, me ha permitido lograr objetivos y generar un impacto positivo en mi comunidad. Siento que todo lo que hago es, al final del día, servir a Dios y la comunidad en la que Él me ha puesto.
Cuéntanos más de ti…
Paola: Mi familia es mi pilar. Estoy felizmente casada con un marido maravilloso y tenemos dos niñas, de 9 y 12 años. Naturalmente, mi tiempo libre gira en torno a ellos; disfruto mucho de esos momentos en familia y con mis amigos. También me encanta leer y, de vez en cuando, jugar videojuegos con mis hijas o ver alguna serie con mi marido.
Francisca: Soy muy casera y apegada a mi familia, mi pololo, mis dos gatos, y mis amigos, así que siempre estamos en la casa de alguien pasando el tiempo juntos. Por el lado de mis pasiones, me encanta la música –hubo un tiempo en que estuve inmersa en el periodismo musical y reseñé discos, conciertos y bandas. En deporte, amo lo que el pilates reformer me ha entregado, no sólo en términos de habilidades sino también en el trabajo mental y autocuidado.