Lunes 3 de agosto: inicio del proceso de postulaciones para Kínder a IV° medio 2027 Aquí
“Nuestro trabajo no es sólo enseñar contenidos, sino también sembrar esperanza en el corazón de nuestros alumnos”. Con estas palabras, nuestro rector, Ignacio Tupper, daba inicio a la asamblea del Día del Educador, en la que, como cada año, se reconoció a cuatro docentes con el premio al “Buen Educador Benedictino”:
Estos educadores fueron escogidos por encarnar las características benedictinas de un docente: valorar la mejora continua, ejercer un liderazgo pedagógico, gestionar con la intención de sacar lo mejor de cada uno de sus alumnos, promover la vida comunitaria y el trabajo colaborativo, además de presentar una trayectoria destacada en los últimos cinco años.
Nuestro rector nos recordó que “cada esfuerzo, cada conversación y cada clase, por pequeños que parezcan, construyen un futuro mejor, una vida mejor. El trabajo que cada uno de nuestros educadores realiza a diario es una apuesta por un mañana en el que nuestros alumnos descubran el valor de sus vidas y les den un sentido, siendo protagonistas de la sociedad y del mundo que les ha tocado vivir, poniendo sus dones y talentos al servicio de los demás”.
El Centro de Alumnos se sumó a estas palabras. Isabel Vidal, vicepresidenta del CAA, señaló: “No es fácil lo que hacen y por eso queremos agradecerles de todo corazón. Ser educador es inspirar, motivar y, en muchos casos, convertirse en un modelo a seguir. Ustedes tienen la increíble capacidad de cambiar vidas, de abrirnos los ojos a nuevas ideas y de encender en nosotros la chispa de la curiosidad”.
El Centro de Padres también estuvo presente en este importante momento, reforzando la alianza entre los apoderados y el colegio en la misión de educar a nuestros niños y jóvenes. “Como mamá, los admiro por su trabajo responsable, pero especialmente por el cariño hacia sus alumnos. Siempre me ha llamado la atención esa relación que mantienen: cercana, cálida, pero al mismo tiempo de respeto”, destacó Lilly Witt, presidenta del CPP.
Para cerrar, nuestro rector concluyó: “Los animo a que, en lo que queda de este año, sigamos renovando nuestra misión con ánimo y confianza, sabiendo que estamos formando personas capaces de encontrar en el servicio el sentido de sus vidas. Que el Espíritu Santo nos siga inspirando en esta trascendente tarea de educar y que, juntos, continuemos sembrando esperanza en cada uno de nuestros alumnos”.